sabato 19 dicembre 2015

Metidos ya en plena producción navideña, venga a galletas y galletas me encontré con una agradable sorpresa y es que Sherry de How Sweet is that (una página estupenda para comprar todo lo que necesitas para repostería, con envíos a todo el mundo) había elegido unas galletas mías para el banner navideño de su página. ¡Qué emoción hacen estas cosas!
Por si queréis verlas, aquí os dejo el enlace: How sweet is that. Las mías son las primeras por la izquierda, las de los duendes. Las hice con glasa real hace un par de navidades y las tiene mi madre como oro en paño. Cada año le hago unas galletas especiales para Navidad y dentro de poco no le cabrán en la vitrina donde las guarda.


Este año tengo mil ideas y poco tiempo, de momento solo he hecho unas con decoración de papel comestible, con motivos vintage que me encantan. Estas han viajado a Italia, para mi familia italiana.


Espero que paséis unos días bonitos, para mi la gran fiesta es la de Reyes, aún queda un poquito para eso. Disfutad. Besotes




lunedì 5 ottobre 2015

Tarta fabulosa dos ingredientes sin gluten

La semana pasada me encontré por casualidad con un vídeo con una receta de una tarta fabulosa. Aprovechando que tenía que hacer una tarta de cumpleaños decidí ponerla en práctica, además me animó mucho el hecho de que fuera sin gluten. Yo no soy celiaca pero sí mi cuñada y continuamente estoy buscando y ensayando recetas para que ella las pueda probar.

Y ¿por qué es tan fabulosa esta tarta? porque sólo lleva dos ingredientes: chocolate y huevo y es muy sencilla y rápida de hacer y está buenísima.

Ingredientes:

- 165 gr de chocolate (yo usé chocolate con un 50% de cacao)
- 3 huevos

Separar las claras de las yemas y meter las claras en el frigorífico
Precalentar el horno a 170º
Trocear el chocolate y derretirlo al baño María. Lo podéis derretir en el microondas poco a poco, yo como no tengo lo hago al baño María. Dejarlo enfriar
Batir las claras a punto de nieve
Mezclar el chocolate enfriado con las yemas y batir con una varilla de mano
Añadir 1/3 de las claras montadas e incorporar con la varilla de mano
Agregar el resto de las claras en dos veces e integrar con una espátula o cuchara de madera
Echar la mezcla en el molde engrasado (recomiendo forrar siempre la base del molde con un círculo de papel vegetal para evitar que se nos pegue el bizcocho al fondo). Yo usé un molde redondo de 15 cm metálico, aunque en el vídeo usa un molde tipo Pyrex
Hornear durante 30-40 minutos
Dejar enfriar unos minutos en el molde y pasarlo luego a una rejilla
Una vez frío lo puedes rellenar si quieres dividiéndolo en dos capas. Yo simplemente le puse una capa de crema de mantequilla sabor chocolate por encima y decoré con unas frambuesas y pistachos troceados. El contraste del ácido de la frambuesa con el chocolate me encanta

Os dejo el enlace al vídeo por si queréis verlo, siempre es bueno ver cómo quedan las mezclas y el bizcocho una vez horneado, al menos a mi me sirve mucho

http://www.upsocl.com/comida/no-creeras-que-con-dos-simples-ingredientes-puedes-hacer-algo-tan-delicioso/

¡Una tarta sin gluten deliciosa y sencilla!




lunedì 19 gennaio 2015

Talleres en el Museo de la Biblioteca Nacional

El Museo de la Biblioteca Nacional fue mi último lugar de trabajo antes de irme a vivir a Italia. Un lugar muy especial donde tuve grandes compañeros y una gran jefa, Gema Hernández. Allí probaron mis primeros dulces y vivieron mi revolución repostera.
Cuando Gema me llamó para programar unos talleres con motivo de la exposición Hansel y Gretel en la Biblioteca de chocolate me encantó la idea. Programamos un taller para niños: Una casita para comérsela, y otro para jóvenes y adultos: Cuentos y dulces para la infancia y el hogar.

En el taller infantil hemos construido casitas con galletas de chocolate y las decoramos con chuches y papel de azúcar.


He impartido bastantes talleres infantiles, pero en estos he visto especialmente cómo el carácter y la personalidad de cada niño se iba reflejando en su manera de construir la casa y su capacidad de compartir y de trabajar en equipo.
Han sido varios los padres que me han comentado que sus peques nunca habían estado tan atentos, salían felices del taller, al igual que sus hijos. Y ya si al final me daban un abrazo o un beso pues qué más se puede pedir :)

El taller para jóvenes y adultos se enfoca como un momento para compartir. Hablamos de los dulces que recordamos de nuestra infancia, así como los cuentos que nos han contado o hemos leído y que permanecen intactos en nuestra memoria. Afloran muchos sentimientos, la que suscribe hasta se emocionó en el primer taller. Es maravilloso escuchar las historias, las recetas familiares de personas muy distintas y de diferentes lugares, no sólo de España sino de Polonia o Perú, por ejemplo. Al final realizamos una pequeña degustación de dulces.



Rita nos habló de las tradiciones orales incas



Os recomiendo que visitéis la exposición si no lo habéis hecho todavía, el montaje está muy cuidado y a los niños les va a encantar, bueno, y a los adultos.

Besotes

mercoledì 1 ottobre 2014

Pan dulce de nueces

No suelo tomar dulces para el desayuno, la verdad es que no me sientan bien. Prefiero el pan, con aceite, con tomate rallado o con mermelada o miel. Una de las pocas excepciones en que tomo dulce es cuando hago la receta que os traigo hoy: el pan dulce de nueces, que me encanta. Es una receta que hago desde hace mucho tiempo y que saqué de una revista, de las muchas que tengo guardadas sin referencia.

Estoy sustituyendo la leche de origen animal por leche de origen vegetal en muchas recetas para ver cómo funciona, y en este caso usando leche de avena el resultado ha sido buenísimo. Supongo que se puede usar cualquier leche vegetal.

Podéis añadir pasas previamente bañadas en ron o brandy o simplemente en agua. Para evitar que se hundan en el fondo de la masa se pueden pasar por harina quitando el exceso con la ayuda de un colador. A mi esta vez se me olvidó este paso



Ingredientes

- 250 ml de leche
- 185 gr de harina
- un sobre de levadura en polvo (15 gr)
- un huevo
- 150 gr de azúcar
- 50 gr de nueces peladas y picadas


Batir el huevo con el azúcar y la leche

Añadir la harina previamente tamizada con la levadura en polvo, poco a poco, hasta conseguir una textura de puré espeso

Fuera de la batidora o robot, añadir las nueces y las pasas

Engrasar un molde de plum-cake con aceite o spray desmoldante y forrarlo con papel vegetal. Yo suelo forrar primero la base y luego las paredes con varias tiras de papel para que se adapten a las paredes del molde

Echar la masa en el molde y hornear a 175º durante 50-60 minutos, calor arriba y abajo

Dejar enfriar sobre una rejilla y ¡ñam!


Espero que si lo hacéis os guste tanto como a mi

Besotes




venerdì 19 settembre 2014

Cómo recuperar un fondant agrietado e inmanejable

Cuántas veces nos hace desesperar una marca de fondant a la hora de amasarlo, estirarlo o al forrar.
No soy partidaria de recomendar ninguna marca de fondant porque cada persona debe encontrar la suya, la que le vaya mejor con el calor de sus manos, con la humedad del lugar en el que trabaje, etc. Tampoco me gusta rechazar marcas de las que me han hablado mal sin probarlas por mi misma. No es fácil encontrar una marca perfecta, pero al final se consigue. La mía es Satin Ice. Quizá tú la odias, pero a mi me va genial.
Cuando probamos una marca nueva o nos toca una partida defectuosa de nuestra marca de confianza (sí, esto puede ocurrir) podemos pasar un mal rato y hasta soltar lagrimillas de desesperación.

Un problema con el que me encontré hace poco con un fondant de cuya marca no quiero acordame es que era inmanejable, hasta para cogerlo del envase. Completamente deshecho, sin estructura, al amasarlo se desintegraba, en lugar de aglomerarse y hacerse blandito  y liso.


El envase era de 5 kg nada más y nada menos, como para tirarlo a la basura... Ese día no lo usé por supuesto y lo envolví después de soltar sapos y culebras por la boca.

Afortunadamente me encontré con un tutorial de Quaint Cakes que me sirvió de gran ayuda y que ahora os resumo, esperando que os sirva (aunque lo que de verdad espero es que no os encontréis con fondant de este tipo).

Pues la solución es tan sencilla como echar agua al fondant, ¿aguaaaaaa? perplejos estáis, como yo en su momento. ¡Pues funciona y de qué manera!. Hay que aplicarla con un pulverizador, eso sí.

Yo para unos 300 gr de fondant pulvericé tres veces.



Luego se amasa normalmente hasta que conseguimos una  bolita perfectamente manejable y lisa


Increíble, pero cierto, listo para usar sin que te haga perder los nervios :)

Besotes




lunedì 1 settembre 2014

Soletillas

Las soletillas son un dulce esponjoso que yo asocio directamente al chocolate a la taza, son deliciosas bañadas en él. Con estos calores preparar y degustar un chocolate es un acto de valentía, así que se pueden untar de Nutella o poner como base de un helado, hasta que lleguen las tardes de sofá y manta. Entonces sí, a mojar se ha dicho.
Es un dulce que se prepara en muchos lugares del mundo, con diferentes nombres: savoiardi en Italia (siendo la base del tiramisú) o vainillas en Argentina. En catalán reciben el nombre de melindros.
Son fáciles y rápidas de hacer y es otro de los dulces que no volveréis a comprar elaborados industrialmente una vez que las hagáis en casa.
La receta es de Webos Fritos.


Ingredientes (salen unas 20)
- 3 huevos
- 90 gr. de harina de repostería
- 75 gr. de azúcar (la blanquilla normal. La podéis pasar por el robot para hacerla más fina, pero no hace falta que sea azúcar glas)
- Un poco de sal
- Azúcar glas para espolvorear

Separar las claras de las yemas

Montar las claras con un poco de sal. Siempre recomiendo hacerlo con un robot, a velocidad media-alta (mi robot tiene 7 velocidades y yo lo suelo poner en 4). Cuando tenga apariencia de agua jabonosa añadir el azúcar poco a poco, en lluvia, sin dejar de batir. Cuando hemos terminado de incorporar el azúcar el merengue seguimos batiendo. Estará montado en unos cuatro minutos. La prueba de fuego para saber que está perfecto es cuando deja un pico consistente en la punta de la varilla. O mejor, dad la vuelta al bol y si no se cae el merengue, es que está en su punto. Un poco de coraje tenía que indicar en los ingredientes ;)

Batir las yemas aparte e incorporarlas al merengue con una espátula. Yo uso una espátula de madera que utilizo sólo para los macarons y merengues

El merengue una vez incorporadas las yemas

Añadir la harina tamizada en dos o tres veces. Incorporarla con movimientos envolventes, en oleadas, sin prisa. 

Aspecto de la masa tras incorporar la harina

Echar la masa en una manga pastelera. Si tenéis boquilla redonda de 2 cm de diámetro usad esta para formar las soletillas. Si no, haced como yo, cortad la punta de la manga midiendo los dos centímetros de lado a lado de la punta

Forrar la bandeja del horno con papel vegetal, aunque se puede usar un tapete de silicona si preferís

Formar las soletillas de unos 8 cm de largo, apoyando un poco la base de la boquilla para no hacerlas muy gorditas, sino más bien planas. Justo antes de hornear espolvorear con azúcar glas con ayuda de un colador


Hornear a 180º, calor arriba y abajo, durante 12-15 minutos, hasta que estén ligeramente doradas

Cuando estén listas, retirarlas de la bandeja con ayuda de una espátula cuando se hayan templado un poco y  pasar luego a una rejilla enfriadora 

 Yo las volví a espolvorear con azúcar glas una vez horneadas. Se conservan bien en las latas para galletas










mercoledì 27 agosto 2014

Si deseas algo con todas tus fuerzas...

Desde que me inicié en el mundo del cake design la manga pastelera y en especial la glasa real han sido mi debilidad y en lo que me encuentro más cómoda. Hace casi tres años, viviendo en Italia, en una de las múltiples revistas que me compraba sobre cake design, descubrí la figura de Eddie Spence. Me impactó todo lo que vi en esas páginas, la delicadeza de sus trabajos, que inmediatamente me llevaron a pensar que ese señor era el mejor en glasa real.
Curiosa me puse a investigar sobre su figura en Internet. Encontré muy pocos datos y escasas imágenes pero di con un blog que desde entonces me quitó el sueño, el de Donatella Semalo. Leyendo sus post descubrí que había hecho un curso con el gran Maestro escocés. El trabajo de Donatella en glasa real es de una delicadeza y exquisitez infinitos, no ha dejado de superarse a sí misma en todo este tiempo y ello le ha valido en abril de este año la Medalla de Oro en el Cake International London Excel en la categoría Celebration Cake, además de haber colaborado directamente con Mr. Spence.
Recuerdo qué pensé en lo afortunada que era Donatella por haber podido hacer ese curso. En ese momento mi mayor aspiración a acercarme al legado de Mr. Spence era su libro, la Biblia del Royal Icing. Donatella ha realizado la traducción al italiano para Squires Kitchen y la tiene generosamente disponible en su blog. Ese fue mi libro de cabecera durante un largo período y el responsable de que pasara de la admiración a la adoración del Maestro. Yo iba practicando como podía, con mucha torpeza, intuyendo lo que el libro no podía trasmitirme. No dejaba de pensar en qué maravilloso sería poder ser alumna de semejante gigante.
Pensamientos, deseos que se te meten dentro hasta que un día el destino los vuelve maravillosa realidad.
Un día de febrero de este año estaba consultando en la página de PME, la estupenda escuela que me ha llevado hasta donde estoy hoy, y me encuentro con el anuncio de que Eddie Spence daría un curso de cuatro días en agosto. ¡Ay madre! Ya habían convocado otro en junio pero las plazas se agotaron en segundos, yo me enteré muy tarde... corrí a la zona de reservas, ni siquiera me planteé que no hubiera plazas y.... ¡¡¡¡había plazas¡¡¡. La odisea para la reserva online me la ahorro para no aburriros, pero fue casi un milagro que al final consiguiera mi plaza. El destino, quien o lo que fuera, quiso que ese día yo me conectara a Internet en el momento justo y que tocara cada vez más cerca con mis dedos el sueño que perseguía desde hacía tanto tiempo.
Seguramente no he preparado un viaje con tanta emoción como este, además volver a Londres siempre es un placer.
Llegar a la escuela PME el primer día de clase ya fue una emoción. Me hizo recordar todo lo que había vivido en 2013 cuando cursé su Master de 11 días. Llegué con bastante antelación y dando una vuelta por la tienda conocí a otra de las alumnas, Bea, de Hong Kong. Las dos igual de emocionadas, no podíamos creer que en breves minutos nos encontraríamos delante del Maestro.
Poco a poco empezaron a llegar el resto de las alumnas, todas chicas. De repente, sale el mismo Spence a recibirnos. Todo sonrisa, alegría, vitalidad. Nos saludó una por una, pero no con un saludo de cortesía, sino con verdadera emoción también por su parte. Nuca olvidaré ese primer encuentro.
Ronda de presentaciones en clase, alumnas de Singapur, China, Rusia, Inglaterra, Italia y España (un beso desde aquí a Susanna Ruggerini y Sandra Davila). No faltó una que mencionara que era un honor estar en esa clase y tener la oportunidad de aprender con el más grande.
La primera lección fue ¿qué es la glasa real?. Aprendí una receta que hasta ahora no había hecho, con albúmina en polvo. Me encantó ver el robot que usa para hacer la glasa, ¡¡¡¡mi Chef Kenwood!!!. Hago un inciso para enseñaros lo que me encontré en el escaparate de Selfridges&Co :))))))


England's answer to the American Kitchen Aid, oh yeah!!!!

Aprendimos a hacer mangas, controlar consistencias y empezamos a elaborar los collars para la parte superior y laterales de la tarta con la técnica run-out. La ternura con la que explica el Maestro es indescriptible, su máxima es: "enseña como enseñarías a un niño". Puedo decir que no me he sentido ni creo que me sienta más a gusto en una clase en mi vida. 


Cuando termina de explicar un ejercicio siempre cierra con las frases Don't struggle! Enjoy! su empeño es que aprendas disfrutando y trasmitirte todo el amor que él, desde que empezó con 14 años, siente por su trabajo. Cada pregunta que le haces se convierte en una lección magistral porque no sólo te responde, sino que te cuenta anécdotas de su vida, que no es una vida cualquiera, y aprovecha para explicarte una técnica nueva que en ese momento le apetece. Y tú ahí, recibiendo toda esa valiosa información bañada de la humildad que sólo los más grandes conocen.
Al día siguiente tocaban filigranas y presure piping. Bajo su manga iban naciendo pequeñas maravillas de glasa, cobraban vida con la más absoluta naturalidad, como por arte de magia. Silencio sepulcral en todo momento cuando el Maestro cogía la manga, casi ni respirábamos. 


Las pocas veces que las cosas no le salen como quieren puedes oírle decir Sugar! nada de palabras malsonantes o cualquier atisbo de enfado. Su sonrisa te la regala permanentemente, no sólo con sus labios sino también con sus pequeños ojos azules. Los breaks para la comida eran geniales, nos hacía reír muchísimo, él y su compañera Tracy, una persona excepcional que es su ángel de la guarda. Continuamente se dedican palabras de amor, gestos cariñosos, complicidad, son todo un ejemplo de felicidad.

El tercer día seguimos adornando los collars y realizando la figura que iría en la parte superior de la tarta. 




Mesa por mesa va corrigiendo, aconsejando y dando sus toques maestros, y te anima a que persigas la perfección, que sólo se consigue practicando.¿Veis el cuerno del querubín?, fue su manera de rematar mi figura, decidió darle un aire de sátiro. 
Y llegó el cuarto último día. Nos enseñó a decorar las placas para los laterales de la tarta de manera libre con presure piping. Su formación ha sido multidisciplinar, habiendo estudiado bellas artes y artes aplicadas y eso se nota mucho en cómo controla las anatomías, las proporciones, cómo equilibra las composiciones. Otra vez boquiabiertas viendo cómo su manga iba creando esos pequeños tesoros de glasa.
Tuve la suerte de que me realizara mi inicial, que decidí poner en el frente de mi tarta.


Y llegó la hora de unirlo todo haciendo acopio de toda la delicadeza de la que éramos capaces, con la recomendación del Maestro de que respirásemos (nos habló de un caso de una colaboradora suya que se desmayó durante un trabajo porque no respiraba de la tensión). 






Habíamos terminado el curso tan esperado durante tanto tiempo. En la entrega de diplomas no os digo lo emocionada que estaba, ya lo podéis ver en las fotos. Esos abrazos me arroparán por siempre, según escribo estoy llorando al recordarlo, cada una de sus sonrisas, cada palabra hacia mi trabajo permanecerán en mi corazón hasta el infinito y más allá. 



En sus palabras de despedida la satisfacción de saber que su legado está a salvo gracias a sus cursos, que sus técnicas de royal icing las está expandiendo por todo el mundo y vivirán por siempre. Intentaremos de alguna manera, Maestro, sembrar todas las semillas que nos has dado e intentar recoger el fruto perfecto como tanto nos has recomendado. Ojalá vuelva a encontrarte algún día, a ti y a la deliciosa Tracy. 

Termino este post y sigo llorando...